¿Es la mujer superficial?

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A día de hoy siguen habiendo incrédulos e inocentes que "compran" aquello de que la mujer estándar busca un hombre bondadoso, con sentido del humor, protector, inteligente... Valores que, tal y como vamos a explicar a continuación,  no dejan de ser secundarios.

La mujer, al igual que el hombre, se fija primeramente en el físico. A partir de ahí ya nos interesaremos por el resto de valores y personalidad de esa persona. ¿Por qué las mujeres necesitan justificar esta situación natural? ¿Por qué el 90 % de las mujeres se autoengañan con el discurso de que quieren un hombre que las trate bien, detallista y bla bla bla? La respuesta es simple: Quieren ser respetadas y considerarse dignas.  En primer lugar tendrían que restar importancia "al que dirán". Cuando te suda la punta de la polla o el botón del clítoris lo que piensen de ti te quitas un peso de encima acojonante. En segundo lugar, son muchas las que quedan en evidencia cuando acaban con un malote que tiene de todo menos respeto por su pareja. Pero tú... ¿No eras la que buscaba un chico que la tratara bien? Todos conocemos más de un caso así. ¿Verdad? Para ser digno hay que ser sincero y consecuente con uno mismo. Queremos gustar a los demás y no nos preocupamos en gustarnos a nosotros mismos, hasta que llega un día que te das cuenta que has estado perdiendo el tiempo y fuerzas en justificarse ante personas que, salvo excepciones, van y vienen.

Me encantaría que la mujer saliera del armario de la superficialidad. Que asumiera que le gustan los tios buenos, el abdominal marcado y la "V" que señala el camino hacia el ciruelo. Me parece mucho más digno que alimentar la ilusión de decenas de pagafantas que creen que cumplen todos los requisitos que exige la "mujer de su vida". Pero te olvidas de uno, majete. Eres feo. Te sobran unos quilos o incluso el que la trates tan bien te condena como "eterno amigo". Porque esa es otra. La experiencia, que no es poca, me dice que una mujer necesita que un tío le de caña y que, en cierta manera, la trate "mal". Lo pongo entrecomillas porque, en ningún caso, justificaría ningún tipo de maltrato (psicológico o físico) pero la realidad es que son muchas las que se quedan "pilladas" por tios que las desprecian o no las tratan de forma correcta. Esto es así y no hay lugar a debate. Al final, cuando pasan de los 30' o 35' si que suelen exigir un buenazo después de las "ostias" que se han llevado por el camino. Pero ya suele ser tarde. Ahora es el hombre bueno el que no quiere compartir su vida con una persona llena de cicatrices sentimentales que se guisó y comió cuando su físico aún le permitía elegir a su antojo. Ahora ya no chata.  

La mujer, en petit comité por supuesto, es superficial, desagradable y vive ajena a la realidad. Para explicar mejor este concepto adjunto una imagen clara:



Una situación que, desde luego, no es culpa de ellas. Una ardilla podría cruzar España, de Galicia hasta Murcia, saltando de pagafantas en pagafantas sin tocar el suelo. Tipos que serían capaces de vender una amistad de años por escuchar un "Hola" en un audio de WhatsApp de la chica que les gusta. He visto como mujeres con 30 kg por encima de su peso rechazaban a un chico porque en vez de medir 1,80 cm medía 1,75 cm. Todo ello entre risas con las amigas y frases tales como: ¡Pero como se atreve este enano a entrarme jajajajaja! Evidentemente se lo puede permitir. Porque al rato tendrá a sus pies al tipo de 1,80 o 1,85 y un cuerpo de gimnasio. Eso si, seguramente solo la quiera para meterla en caliente y después vienen los "me siento utilizada" o "yo valgo mucho más que para un polvo". El problema es que tú solo te acostarás con los hombres que te gusten mucho físicamente y el hombre, estándar, no es exigente. Y menos a las 5 de la mañana con 4 copas de más. En el fondo, sabes que el tipo de 1,75 cm te hubiera tratado bien y te habría mandado un mensaje por la mañana para ver como estabas... Pero preferiste el físico a la persona y te has llevado un chasco. Después de varias relaciones exprés con tios buenos te das cuenta que ser superficial tiene sus peligros y, ahora,  haces tuyas frases como "yo no me acuesto con cualquiera" o "para follar conmigo hay que currárselo mucho". ¿Y los guapos? Huyen. Sin mirar atrás. Ahora es cuando te toca bajar el listón y "hacer casito" a los que rechazaste en su día. Tarde. Llegas tarde.

A día de hoy está mal visto que le digas a una mujer que no te atrae porque tiene unos kg de más, sin embargo se acepta socialmente que un chico no guste por ser bajo, gordo o calvo. Es momento de asumir que si somos superficiales corremos el riesgo de que nos juzguen por el físico. Porque que te echen unas risas por ser bajo duele igual que te llamen gorda, con el agravante de que el chico no puede hacer nada para invertir la situación.

Sé que por escribir esto se me tachará de misógino, machista o que vivo anclado en el siglo XV. Sinceramente, me transpira el miembro viril. Vamos, que me suda la polla.  Hay que dejarse de buscar la aprobación ajena y, especialmente, hay que dejar de autoengañarse, porque tomar el pelo a los demás tiene un pase pero engañarse a uno mismo es triste y dañino. 

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